Irán anunció el cierre del estrecho de Ormuz, una vía marítima clave en el Golfo Pérsico, en respuesta a los ataques israelíes en Líbano, según informes de medios internacionales. El movimiento eleva las tensiones en la región, aunque pocos barcos estaban navegando por la zona en el momento del anuncio, según reportes de noticias.
El cierre fue anunciado por las autoridades iraníes, quien exigió que los buques que deseen cruzar el estrecho informen a Teherán previamente. “Los barcos deben seguir informando a Irán si desean pasar por el estrecho”, indicó una declaración oficial, según reportes de BioBioChile.

El estrecho de Ormuz, que conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico, es una ruta crítica para el transporte de petróleo y otros bienes. Su cierre, aunque temporal, ha generado preocupación sobre el impacto en el comercio internacional y la seguridad marítima. Sin embargo, fuentes marítimas indicaron que el número de buques en la zona era bajo, lo que limitó el efecto inmediato.
El cierre se produce en medio de un aumento de las tensiones entre Irán y los países occidentales, particularmente tras los ataques israelíes en Líbano. Estados Unidos, por su parte, ha mantenido una postura de vigilancia, según informes de DW.com, aunque no ha revelado acciones concretas para mitigar el impacto del cierre.
Las autoridades iraníes no han especificado por cuánto tiempo durará el cierre, pero han enfatizado que la medida es una respuesta a lo que describen como “agresiones extranjeras”. La situación sigue en evolución, con observadores esperando una posible escalada o diálogo entre las partes involucradas.
El estrecho de Ormuz ha sido escenario de conflictos anteriores, incluyendo el cierre de 2021, que generó preocupación global por el suministro de energía. Este nuevo cierre, aunque menos impactante en términos de tráfico, refuerza la fragilidad de la región en un contexto de creciente inestabilidad.